Por qué cocinar te da salud

Raquel Martín Actualidad, Nutrición y salud

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Comemos de media tres veces al día (desayuno, comida y cena), sin embargo, cada día le dedicamos menos tiempo cuando forma parte de nuestra rutina diaria. Las razones son muy diversas, pasando por la falta de tiempo, de ganas, de costumbre,  hasta falta de conocimientos o la vida en soltería. Parece ser que vivir solo está relacionado con una mala alimentación, cuando comemos solos tendemos a comer menos, más rápido y menos saludable  que cuando comemos acompañados (ver más).

Así cuando pasamos de comer solos a comer con amigos nos vamos al lado contrario y comemos de más, le dedicamos más tiempo, pero sin comer más saludable ya que solemos añadir alcohol, más grasas y azúcares. Así el efecto final es de una dieta desequilibrada y con falta de nutrientes esenciales.

Este bucle sin salida puede cambiar cuando empezamos a conocer lo que comemos, como dice el refrán “quien come con cordura, por su salud procura” . Y es que cuando somos conscientes de qué alimentos nos metemos a la boca tendemos a ampliar nuestro rango de comidas y equilibramos nuestra dieta.

Comer saludable puede parecer complicado, pero un buen comienzo es cocinar. No es necesario cocinar platos complicados, ni siquiera emplear horas y horas cocinando elaborados pucheros. Existen recetas sencillas fáciles de preparar, además de ser ricas y nutritivas. Con solo dedicar un poco de tiempo puedes disfrutar de múltiples beneficios y es que cocinar:

  • Nos acerca a nosotros mismos, es una actividad creativa en la que nos volcamos tanto con la mente como con el cuerpo.
  • Mejora nuestra salud ya que cocinando sabemos si lo que comemos es realmente sano y no nos dan gato por liebre.
  • Nos ayuda a socializar cuando cocinamos con alguien más.
  • Nos descubre otras culturas a través de la gastronomía.
  • Aumenta nuestra empatía, ya que cocinando pensamos en cómo va a gustar a las personas para las que cocinamos y nos esforzamos por conseguirlo.
  • Nos relaja y evade de la rutina diaria.

Empieza a pensar qué es lo que más te gusta, prueba a cocinarlo y verás que el resultado es más gratificante y sabroso cuando lo preparas tú.