7 claves para mejorar tu alimentación este 2021

Maria Gracia Maestre Lindo Blog Foodinthebox, Descubrimientos, Nutrición y salud, Recetas, Trucos de cocina Deja tu comentario

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La alimentación es uno de los tres pilares fundamentales en los que se sostiene una buena salud, los otros dos corresponden a la actividad física y el descanso.
Cuando uno de estos tres pilares no se mantiene correctamente, los otros dos no son capaces de sostener la carga y nuestra salud empeorará. Cuidar y mantener en buen estado cada uno de ellos es fundamental en cualquier etapa de la vida y previene muchas de las enfermedades recurrentes hoy en día.

Hoy compartimos contigo 7 claves para mejorar tu alimentación y a su vez, crear hábitos alimenticios saludables.

1.No abuses de la sal.
Este condimento es fuente de sodio, mineral que en exceso se relaciona con problemas cardiovasculares, de huesos e incluso con el aumento del peso corporal. Limita su consumo a 5 g al día (una cucharadita pequeña) y opta por otras alternativas que realcen el sabor de tus platos como las hierbas aromáticas, especias, vinagre y alimentos en polvo como el ajo o la cebolla.
2. Mantenerse hidratado.
Parece simple, pero la mayoría de personas se encuentran deshidratadas y no lo saben. Se aconseja beber de 1,5 a 2 litros de agua al día, el equivalente a 6 u 8 vasos. Generalmente bebemos en función de nuestra sed, pero el ritmo de vida que llevamos en ocasiones hace que no reparemos en ello y olvidamos hidratarnos. Te proponemos que pongas una botella de agua cerca de tu área de trabajo o donde pases más tiempo a lo largo del día, así beberás sin darte cuenta. Puedes complementarlo con infusiones, pero no con refrescos, café o alcohol.
3. Picoteo entre horas, sí, pero saludable.
En los últimos años se ha demonizado el concepto de picar entre horas, ya que se asociaba a un aumento de peso. En parte es cierto, si se elige mal los alimentos, ya que la mayoría de personas optan por una solución rápida como ultra procesados, bollería industrial… Si tienes hambre entre las comidas principales, puedes tomar algún snack siempre que sea saludable. Las opciones ganadoras son la fruta, frutos secos tostados (nunca fritos) e incluso sándwiches vegetales con una buena fuente de proteína, sea animal o vegetal.
4. Acompaña cada plato con una buena ración de fruta y verdura.
Elige siempre por aquellas que sean de temporada, tu bolsillo te lo agradecerá. Las frutas y verduras son buenas fuentes de nutrientes esenciales (vitaminas y minerales), fibra y agua, por lo que aportan una gran sensación de saciedad, promueven la salud intestinal y colaboran con la hidratación corporal.
5. Disfruta de cada bocado.
El ajetreado ritmo de vida que tenemos, hace que tengamos que comer rápidamente. Hemos dejado de lado el hecho placentero de disfrutar de cada una de las texturas, aromas y sabores de un buen plato. Te animamos a que dediques al menos 30 minutos a cada comida, a sentarte delante del plato sin ningún tipo de distracción, social o electrónica, a masticar tranquilamente cada bocado e intentar identificar cada uno de los ingredientes y sabores que contiene la receta que estás degustando.
6. Cocina en casa.
Sin duda la aparición de ultra procesados, las comidas preparadas en 5 minutos al microondas y los servicios delivery de comida rápida, han perjudicado considerablemente la dieta de las personas en los últimos años. Las comidas fuera de casa, incluidas las de restaurantes, tienden a ser más calóricas, grasas y con productos de peor calidad que las cocinadas en casa. Cualquier preparación que hagas en casa con productos frescos y de calidad, proporcionan un mejor estado de salud nutricional en tu y los tuyos, además de la satisfacción de crear grandes platos.
7. Evita los azúcares añadidos.
Al igual que la sal, el azúcar añadido es uno de los problemas más recurrentes a día de hoy, y está vinculado directamente con la aparición de enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo II, obesidad y diversos trastornos metabólicos asociados a la resistencia a la insulina. Es por ello que debe limitarse al máximo su consumo evitando alimentos que lo contengan, ya sean ultra procesados, bebidas refrescantes, jarabes, siropes, panelas, miel, zumos de frutas con azúcares añadidos, etc. Una alternativa para endulzar las comidas es el uso moderado de edulcorantes, ya que un abuso de ellos conlleva a una desestabilización de la microbiota intestinal y los problemas asociados. Los edulcorantes preferiblemente deberán ser de origen natural como la estevia. Para la repostería casera, podemos utilizar algunos endulzantes naturales como dátiles o ciruelas secas.

Te dejamos algunos artículos de interés y referencias:

http://ve.scielo.org/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0004-06222015000400001

http://scielo.isciii.es/pdf/nh/v26n1/articulos_especiales_3.pdf

https://www.who.int/elena/titles/fruit_vegetables_ncds/es/

http://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0212-16112013001000011

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